Fig.44 del libro "Fragmentos...." de Ouspensky Para empezar siquiera a hablar del eneagrama, a aproximarnos discursivamente a esta simbología, tan profunda, tan geométrica, tan simétrica como antisimétrica, tan matemática, tan enigmática, tan misteriosa, tan llena de poder, tan llena de verdad, completa en si misma, tan absoluta como relativa, tan estática como dinámica, tan hipnótica, tan estable como huidiza, como vemos tan reticente a categorizaciones y etiquetas que la fijen a unas definiciones, a unas determinaciones. Y a su vez, requiere nuestro esfuerzo para hallar las palabras adecuadas, las mejores expresiones verbales que podamos encontrar para expresar su valor, su esencia, su potencia. Tenemos necesariamente que empezar a sondear la dimensión simbólica de la vida, aprender a leer los signos, las señales, los actos. Se hace relevante empezar a tratar de entender como es el lenguaje simbólico, como es su trasmisión, como es su recepción, como es la comunicación a ...
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